Reflexiones VI

Si el tiempo se parara, ¿el mundo enmudecería? ¿Cesaría su constante apremio con el tick-tock del reloj? ¿Podríamos dejar de avanzar paso a paso por esta tortuosa senda aunque solo fuera por un momento?
Si esto pasara, ya no tendríamos que andar tramos al raso; ni temer la llegada del rumor de la lluvia, empapándonos hasta los huesos.Y con esto, tampoco hotearíamos el horizonte en busca de un refugio. No volveríamos a enfilar el camino una y otra vez impávidos. Nuestros titánicos esfuerzos, por pisar con el pie correcto, no valdrían de nada. Ni siquiera nuestro itinerario para el futuro valdría la pena prepararlo.
Quizá el crear algún retazo de vida memorable no ocuparía nuestro tiempo. Incluso resollaríamos de aburrimiento a causa del lento girar del mundo. La densa monotonía nos engulliría. Haríamos hablar al tiempo pasado. Narraríamos anécdotas para aliviar nuestra frustración. Sufriremos en conjunto, pero no individualmente. Pero, ¿y si los acontecimientos de hoy se pararan de golpe? ¿A caso no suplicaríamos a la vida, en algún momento, que no fuera tan rápida?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada